Psicoanalizando a Diego Luis Sanromán

El presente es un breve test psicoanalítico-literario elaborado por reconocidos especialistas en el arte de la inquisición. Con este examen buscamos introducirnos en los confines más apartados de la mente de...

El presente es un breve test psicoanalítico-literario elaborado por reconocidos especialistas en el arte de la inquisición. Con este examen buscamos introducirnos en los confines más apartados de la mente de Diego Luis Sanromán y revelarle que no se encuentra solo, que todo lo que ha hecho hasta el día de hoy tiene una justificación inconsciente que tarde o temprano lo llevará a la inmortalidad enciclopédica o a una celda en un centro de reposo.

 

2015 tapa sanromanDespiertas dentro de una mazmorra, amarillento, piensas que incluso te han extirpado un riñón. De la oscuridad surge, de repente, una voz familiar, la voz de un libro que lleva tu nombre. ¿Cómo se titula y quién lo editó?

Sospecho que se trata de Kwass o el arte combinatoria. Lo ha editado palimpsesto 2.0, una brava editorial sevillana. Juan Luis Gavala, ese insensato, es el culpable de que ambos nos encontremos ahora en este trance.

¿Hace cuánto que ese libro y tú se conocen?

Demasiado. Todo debió de empezar allá por el año 2008. Estaba escrito que teníamos que acabar de esta manera.

¿Cómo crees que sería tu vida si no lo hubieses publicado?

Creo que entonces no habría tenido ocasión de conocer a un puñado de gente de lo más encantadora (aunque tampoco a los cabrones que han acabado encerrándome aquí)

¿El mundo sería un lugar más feliz sin libros de tu autoría, entonces?

Mucho más hermoso y armónico, sin duda. Kwass es un chirrido, una disonancia.  

¿Y cuál es el personaje más fascinante de esta obra mortífera?

Recibe varios nombres (Hombre Araña, Cola de Alacrán, el Asesino del Semen Venenoso) y tan solo se le menciona fugazmente. Pero los personajes de esta novela son así: huidizos, ectoplásmicos y transformistas. Es un tipo que tiene una granja de arañas mutantes y que ha convertido su pene en un aguijón letal. De momento es casi todo lo que sé de él.

¿Por qué encerrarte en una celda como esta?

Saben que conozco el Secreto.

¿Quiénes son tus enemigos, Diego?

¡¿Acaso no los ve?! ¡Están por todas partes! Usted mismo me resulta muy sospechoso.

Acabo de recibir un mensaje de uno de ellos y me dice que les interesa indagar sobre la novela de tus sueños. ¿Qué deseas comentarles?

Pues una vez me encontré en una biblioteca pública un cartel en el que podía leerse: “Los libros no muerden”. En un acto de vandalismo un poco naíf, yo escribí debajo: “¿Entonces para qué sirven?”. Me parece que necesitamos justamente eso: libros que muerdan.

¿Recuerdas qué hacías antes de este confinamiento? ¿Recuerdas tu pasado en libertad y con dos riñones?

No, nada. No sé quién era, no sé quién soy. Todo es confusión y niebla. La niebla de un pasado levemente dichoso, hélas!

Por cierto, ¿no te apetece un plato de lentejas y una cerveza helada?

¿Por qué no? Pero soy propenso a los gases, así que aténgase a las consecuencias.

El estado deplorable de esta mazmorra me dice que Kwass y sus secuaces planearon por varios años tu encierro. ¿Puede llegar tan lejos el rencor de una obra?

Estoy casi seguro. Y no crea, comprendo su resentimiento y la inquina que me tiene. Después de todo lo que le he hecho… ¡Esa no es forma de tratar a un texto!

Con franqueza, ¿cuántas veces en la vida esnifaste pimienta?

Solo un par. Los estornudos resultan fascinantes y aterradores la primera vez (recuerde a Víctor de Aveyron, el niño salvaje de la película de Truffaut), pero pasada la sorpresa inicial se convierten en algo monótono y previsible. Y lleno de mocos.

¿Dirías que un gran escritor merece la tortura?

Diría que la mayoría de los que pasan por grandes escritores merecen ser torturados… y ejecutados tras haber sido sometidos a un juicio justo. Es una cuestión de reciprocidad y de defensa propia. Al fin y al cabo, han empezado ellos y nos hacen sufrir tanto…

¿Crees que la peor tortura es ver a tu propio libro masticar un riñón cuando te falta uno?

Mmm, no sé… En tales situaciones, mi recomendación es: “relájate, disfruta del espectáculo y acompáñalo de una copita de chianti”.

 


Diego Luis Sanromán (Madrid, 1970) es escritor y traductor. Su producción reciente incluye obras como: Kwass o el arte combinatoria (novela) e Informe verídico sobre las últimas oportunidades de salvar el capitalismo en Italia (prólogo y traducción). También ha participado en las compilaciones Extraño Oeste (2015) y Twin Peaks: 25 años después, todavía se escucha música en el aire (2016). Blog: amputaciones.blogspot.com

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