Exorcismos de Juan Carlos Méndez Guédez

Todo lo que leemos tiene un nacimiento y una matriz. En este espacio, narradores y narradoras de Iberoamérica nos acercan al proceso de creación de su obra más reciente,...

Todo lo que leemos tiene un nacimiento y una matriz. En este espacio, narradores y narradoras de Iberoamérica nos acercan al proceso de creación de su obra más reciente, enlazándonos con la formación de la criatura que alguna vez llevaron dentro de ellos.

 

2016 tapa mendez guedezEl baile de Madame Kalalú | Siruela | 2016

 

Después de mi novela Los Maletines, estaba enfrascado en una larga historia que transcurría en ambientes feroces, inhumanos, terribles. Eran ambientes adecuados para los personajes y para la anécdota que deseaba contar, pero lo cierto es que yo necesitaba otros aires. Seguí mi instinto. Seguí la voz de una mujer imaginaria que de tanto en tanto me susurraba frases y me pedía contar su historia de robos a lo largo y ancho del mundo.

Una mañana decidí escucharla y darle palabras, pero le advertí que lo mejor para ella era que esa inmensa confesión la realizase a una interlocutora algo especial: una monja que había intentado incendiar un convento del siglo XVIII y que permanecía en coma.

Así empezó todo.

*

Me apasiona la voz de las mujeres. La infancia fue para mí la imagen repetida de mi presencia en medio del mundo de mi madre, mis tías, mis madrinas y mis primas. Hasta veintidós mujeres me rodeaban, me protegían, me cuidaban, me hacían partícipe de sus conversaciones, de sus dolores y risas.

Años atrás, mientras firmaba libros en una feria, una lectora comentó que al escribir novelas los hombres solemos ser rudimentarios al trazar nuestros personajes femeninos: repetimos descripciones de mujeres físicamente espectaculares y sin peso específico. Ese afectuoso reclamo me hizo soñar un libro protagonizado por una mujer que fuese como tantas que he conocido: una mujer combativa, brillante, apasionada; una mujer que desborda por todos lados la limitada concepción de la bella Penélope que teje esperando el regreso de su guerrero.

La protagonista de esta novela no espera a nadie. Corre por el mundo encontrándose a sí misma o buscando lo que le dicta su deseo: maravillosas obras de arte, joyas de lujo, hombres, aventuras, robos.

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La ficción tiene ladrones entrañables, el Arsenio Lupin de Maurice Leblanc o el protagonista de la película de Hitchcock: To Catch a Thief.

Yo quería escribir una ladrona lista, aguda, generosa y poseída por una ocasional ternura. Una mujer de barrio obrero que no se conforma con que la belleza sea un privilegio de otros. Razón por la que toma las riendas de su vida y encabeza una organización que se dedica al hurto de valiosísimos cuadros o joyas de lujo.

En un mundo donde el robo es zafio, quería recuperar la figura del ladrón elegante, culto, refinado.

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Una vez más creo que me ha salido una novela que es mezcla de lenguajes; tiene algo de novela negra, algo de comedia romántica, de cuento de hadas, de picaresca.

Claro que no puedo dejar de acotar algo más: la protagonista de El baile de Madame Kalalú ha nacido en Caracas, de allí que su cuerpo esté lleno de música, así la novela tiene como elementos importantes una salsa de Willie Colón y Rubén Blades y un merengue de Rubby Pérez. Melodías y bailes que la acompañan en su tránsito por ciudades del mundo: Madrid, Nueva York, San Juan de Puerto Rico, Caracas, Salamanca, Londres, Oporto.

Es una novela que se puede leer bailando, cantando.

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Crecí en un barrio humilde de Caracas al que adoro y donde muchas personas no se atreven a entrar de día y mucho menos cuando llega la noche. Pero puedo asegurar que aparte de su peligrosidad es un lugar donde se baila mucho y muy bien.

Sucede que nunca pude ser tan buen bailarín como mis queridos vecinos, así que en mis novelas mis personajes suelen bailar como los dioses. Yo bailo en las palabras, y espero que los lectores también puedan hacerlo.

 


Juan Carlos Méndez Guédez (Venezuela, 1967) nació en Barquisimeto. Ha escrito novelas, cuentos, libros de viajes y narraciones para niños. Es autor, entre otros títulos, de Una tarde con campanas, Tal vez la lluvia (Premio Internacional de novela Ciudad de Barbastro), Ideogramas, Chulapos mambo, Arena negra (Premio al libro del año en Venezuela, 2013), El abuelo de Zulaimar y Los Maletines. Recientemente publicó la novela El baile de Madame Kalalú. Twitter: @mendezguedez

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