Psicoanalizando a Rodrigo Hasbún

El presente es un breve test psicoanalítico-literario elaborado por reconocidos especialistas en el arte de la inquisición. Con este examen buscamos introducirnos en los confines más apartados de la...

El presente es un breve test psicoanalítico-literario elaborado por reconocidos especialistas en el arte de la inquisición. Con este examen buscamos introducirnos en los confines más apartados de la mente de Rodrigo Hasbún y revelarle que no se encuentra solo, que todo lo que ha hecho hasta el día de hoy tiene una justificación inconsciente que tarde o temprano lo llevará a la inmortalidad enciclopédica o a una celda en un centro de reposo.

 

 2015 tapa hasbunVes una luz brillante en el horizonte; piensas que solo se trata de un extraño efecto solar cuando de pronto algo te pega en la cabeza: es tu libro más reciente. ¿Cómo se titula y quién lo editó?

Me cuesta saberlo, porque al parecer el impacto me ha abierto una herida en la ceja y la sangre brota desquiciada y me nubla la vista. “Los defectos”, creo que dice, o “Los infectos”, o quizá incluso Los afectos, es difícil saberlo con certeza. Por el formato pienso que lo ha editado Literatura Random House, aunque tampoco puedo estar seguro.

¿Hace cuánto que ese libro y tú se conocen?

Si es el libro que pienso que es, hace unos tres años. Un amigo me lo regaló sin saber que me lo regalaba, una noche en la que me contó la historia de una familia de alemanes que me pareció fascinante y que ya no pude quitarme de encima. Por cierto, ¿por qué me lanzaron el libro a la cara? ¿Es parte del interrogatorio? ¿Quieren medir mis reacciones, evaluar mis niveles de rabia o resignación? Y algo más: ¿tendrán un pañuelo con el que pueda detener la hemorragia?

¿Cómo sería tu vida si no lo hubieses publicado? ¿Cómo sería el mundo sin Rodrigo Hasbún?

El mundo sería idéntico o quizá incluso mejor, porque tendría unos cuantos árboles adicionales. Me cuesta imaginar un mundo sin el Quijote y sin La Odisea, pero ahí paro de contar. La verdad es que no creo que haya escritores imprescindibles. Más bien lo contrario.

¿Podrías describir para nosotros al personaje más fascinante de tu libro?

Disculpen que los interrumpa y que insista, pero me urge: ustedes, especialistas en el arte de la inquisición y el psicoanálisis, ¿tendrán a mano un pañuelo para ayudarme a evitar que la sangre siga huyendo de mí, sobre todo ahora que empiezo a sentirme cada vez más débil y que ni siquiera sé cómo completar una frase sin perderme en el camino o lo que parece o pareció el camino cuando empecé la frase que no sé cómo completar? Y una pregunta más, con su permiso: ¿saben de alguien que haya colapsado o muerto tras recibir un librazo en la cara? ¿Tengo motivos para preocuparme?

¿Seguirán cayendo libros? ¿Seguirán cayendo las bolsas de valores?

Son preguntas crueles. Espero que no, diosito nos libre.

En una entrevista anterior tuvimos de invitado a un mono capuchino, una lacra social, la verdad, pero aparentemente se ha empecinado en arruinar esta entrevista también. Le interesa la novela de tus sueños. ¿Cómo sería esa novela?

Ya la han escrito otros. A veces se titula La vida breve o Molloy, otras veces se llama Claus y Lucas, Nadie, nada, nunca o La edad de hierro.

¿Y cómo sería esa novela si la novela de tus sueños fuera un cigarrillo?

Sería una fumada que expandiría la realidad, que la multiplicaría ferozmente y me daría la ilusión de que entiendo mejor a los otros, lo que para ellos significa estar vivos. Además me brindaría el consuelo raro de que este tiempo en la Tierra sirvió de algo.

¿Crees que el fenómeno de El Niño arruinará muchas cosechas este año?

Sin duda. Y ahora permítanme interrumpirlos una vez más: ¿tendrán un pañuelo, por el amor de diosito? ¿Tendrán, aunque sea, un periódico que no les interese conservar? Y una última duda antes de proseguir: ¿cuántos litros de sangre hay en un cuerpo humano? ¿Si el cuerpo es más grande tiene por lo tanto más sangre, o no es correlativo?

¿Te gustan los escritores al ajillo?

Al ajillo o no, me gustan los escritores que se preocupan más por los libros que quieren escribir que por sus peinados o la foto que pondrán en el Facebook o por su próximo tuit, los escritores que dudan de sí mismos y de los aplausos que los demás siempre están tan dispuestos a ofrecer.

¿Dirías que estamos cerca de hallar nuevas partículas subatómicas?

Hace tiempo que no me sentía tan pero tan débil. Si fueran gentiles, ¿podrían al menos llamar a algún amigo para que venga a buscarme? Aunque ya casi no veo nada, esas luces brillantes me hacen daño. Gracias, así a oscuras siempre es mejor. Prosigamos.

¿Piensas que la literatura alimenta el alma?

Humildemente, ¿qué es el alma? ¿Ese animalito rabioso que llevamos dentro? Si es así, no tengo ni la más remota idea de sus hábitos alimenticios.

Entonces dinos por qué, Rodrigo Hasbún, dinos por qué no le han dado el Nobel a Matt Groening.

Que no se lo hayan dado a él ni a Bob Dylan es incomprensible, una injusticia sideral.

 


Rodrigo Hasbún (Bolivia, 1981) nació en Cochabamba. Ha publicado los libros de cuentos Cinco, Los días más felices y Cuatro, un volumen de relatos escogidos titulado Nueve y la novela El lugar del cuerpo (Premio Nacional de Literatura Santa Cruz de la Sierra). El Hay Festival y Bogotá Capital Mundial del Libro lo eligieron en 2007 como uno de los 39 escritores latinoamericanos menores de 39 años más importantes del continente y en 2010 la revista Granta lo seleccionó como uno de los 22 mejores escritores jóvenes en español. Los afectos es su más reciente novela.

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